Hablemos de… The Elder Scrolls III: Morrowind (2002)

Morrowind fue el salto a las tres dimensiones y la tercera entrega de la serie The Elder Scrolls, caracterizada por mundos abiertos de un tamaño considerable, en donde Daggerfall -el segundo juego-, se considera que tiene el mapa de mayor extensión jamás creado en  un juego.

Morrowind es más modesto en su extensión y pese a que su nombre es el de una de las provincias del continente de Tamriel, donde se desarrollan todos los juegos, el escenario del juego se limita a Vvardenfell, una isla volcánica con escasa vegetación. Este acotamiento del tamaño a mí personalmente me agrada ya que invita a explorar y buscar cómo alcanzar muchas de sus zonas cuya geografía impide un acceso directo, por ejemplo, grandes montañas donde habrá que entrar en minas o mazmorras.Mi primer contacto con esta entrega fue hace siete años -con un par de mods gráficos, pero sin desvirtuar excesivamente la experiencia original- y me enamoró desde el minuto uno. Pero también fue una de las curvas de dificultad más duras que he confrontado. No tanto por la complejidad, sino por la casi inexistente información para saber a donde moverme o una explicación de lo básico para empezar, algo que contrasta con la excesiva información de juegos actuales. Y es que excepto por un pequeño tutorial inicial para los controles básicos, tendremos plena libertad de movimiento y hacer lo que queramos desde el comienzo.

Sin embargo, pronto con obstáculos que bloquearán algunas de nuestras intenciones, por ejemplo que no somos lo suficiente fuertes para explorar una mina o que para localizar las zonas donde resolver los encargos tenemos que recolectar información de los habitantes para que saber en que dirección desplazarnos. Todo esto hace que saber orientarnos y guiarnos sea clave ya que no disponemos de una flecha señalando el camino.

A esta pequeña complejidad se suma un sistema de progresión del personaje que me gusta porque se basa en función de las habilidades que usemos jugando; es decir, mejoramos aquellos atributos secundarios que ejecutamos y, cuando subimos varios de estos, nuestro personaje sube un nivel. Es entonces cuando tenemos que elegir tres atributos principales mejorar. El escollo de este método está en que durante los primeros compases de la aventura, la mayoría de nuestras incursiones fuera de la historia principal tienen un alto porcentaje de terminar en fracaso. Por ejemplo, descubriremos que abrir una cerradura o acertar a un enemigo con nuestros ataques casi siempre fallará; pero  quizás lo peor sea que nuestra velocidad de desplazamiento está relacionada con la estadística principal de velocidad y hace que nuestro personaje se desplace con excesiva lentitud durante las primeras horas de partida.Todo lo anterior tiene solución, pero el juego proporciona muy mal cierta información importante sobre todas las opciones que pone a nuestra disposición. En mi partida jugué más de 75 horas y todavía en las últimas veinte seguía encontrando instrumentos que me hubieran ahorrado esfuerzos. Por otro lado, es mágico como un juego puede seguir sorprendiendo cuando ya llevas bastante avanzado, pero no deja de ser tedioso saber que podrías haber ahorrado esfuerzos. Por poner ejemplos:

  • El juego no tiene viaje rápido, pero Vvardenffel tiene un completo sistema de comunicaciones entre sus poblados que merece la pena conocer y que nos ahorrará grandes caminatas a pie. Hay tres métodos para viajar: en barco, montados en zancadores y a través del servicio de teleportación en los Gremios de Magos.
  • Hay pergaminos que permiten regresar a la fortaleza más cercana para desde allí usar uno de los servicios de viaje anteriores. Esto es útil al completar una mazmorra, para no tener que salir de ella haciendo todo el camino de vuelta.
  • Hay un amplio surtido de pociones, pero para viajar las más útiles son las de aumentar velocidad y las de levitación; con éstas se puede cruzar montañas sin tener que bordearlas.

Morrowind es una experiencia muy recomendable incluso hoy si se juega con un poco de paciencia y disfrutando del camino y el entorno, haciendo poco a poco en partidas cortas la historia principal que, por cierto, es de las mejores de la serie Elder Scrolls. De esta entrega se pueden contar todavía mucho más sobre su trasfondo, donde encontraremos mucha información sobre la desaparición de los enanos, de los Dioses o la Hermandad Oscura, etc. Pero considero que es mejor que cada jugador lo descubra por su cuenta.

Enlaces de interés:
-Traducción al español en la web ClanDlan.
Programa para aplicar mejoras y mods gráficos.

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