Hablemos de… Singularity (2010)

Una isla misteriosa con extrañas instalaciones de investigación de la URSS y en donde se producen viajes en el tiempo.  Suena al argumento de Lost, pero en este caso hablo del juego Singularity, un shooter en primera persona bastante lineal y relativamente fácil, con un sistema de progresión para armas y habilidades similar a System Shock o el más conocido Bioshock. Uno de mis juegos favoritos y que llevo recomendándolo años sin que nadie me haya hecho caso.

Su historia nos lleva a una Unión Soviética que durante la guerra fría ha descubierto un extraño mineral, llamado E-99, con propiedades  únicas y más energía que la del uranio. El único yacimiento conocido del mismo se haya en Katorga-12, una pequeña isla. Stalin está muy interesado en usarlo para imponerse a los Estados Unidos de América, sin embargo en el plena investigación se produce un horrible accidente que obliga a cerrar el proyecto y borrarlo de la historia. En 2010 los yanquis envían a nuestro protagonista a investigar en una misión secreta, cuando estamos acercándonos a la zona un a poderosa onda electromagnética derriba el helicóptero en el que viajamos. Aquí empieza la aventura de Singularity, que pronto nos llevará a viajar a 1955, donde salvaremos a un científico, para comprobar cuando regresamos al presente que nuestras acciones han tenido terribles consecuencias.

Hemos cambiado el mundo, que ahora está dominado con mano de hierro por el comunismo bajo el líder Demichev, un científico que milagrosamente fue salvado de un incendio por un desconocido. A partir de aquí intentaremos arreglar lo que hemos causado usando el Dispositivo de Manipulación Temporal (DMT) y un gran armamento contra el poderoso ejercito rojo a través del tiempo; pero además los experimentos y fallos en los complejos de investigación han mutado en horribles monstruos a los habitantes y fauna de la isla a los que tenemos que confrontar.


Durante nuestro periplo iremos averiguando cada vez más sobre todo lo acontecido en la isla y a sus ciudadanos a lo largo de los años, al mismo tiempo que descubrimos más cosas sobre la investigación y tecnología que permite manipular el tiempo. Hay historias complementarias que aportan mucho al contexto de la trama principal, por ejemplo la de tres niñas que fallecieron de hambre encerradas en un cuarto. Al final tomaremos una decisión que decidirá cual de los tres finales  veremos y que en su momento, hubo debates en foros sobre cual de ellos era el mejor o menos malo, o cual sería el canónico en caso de una secuela que, desafortunadamente, nunca llegó.

No puedo destripar más el argumento de Singularity sin estropearlo, pero os aseguro que es sobresaliente si os gusta esta temática y motiva al jugador a pensar para darle sentido a toda la información. Además, todo el juego está lleno de guiños al cine, televisión y otras obras de la cultura popular. En definitiva, lo recomiendo muy fuerte y quizás si alguien más lo juega, no sea el único esperando una segunda parte.

Datos de interés:

-En su momento hubo bastantes rumores y peticiones para una segunda parte. A fecha actual el juego  ha caído en el olvido.

-Salió para PlayStation 3, Xbox 360 y PC. Actualmente no es retrocompatible con Xbox One.

Un comentario en “Hablemos de… Singularity (2010)

  1. Muchísimas gracias por esta entrada, porque se refiere al típico tapado que pasa de puntillas por su generación y es un título recomendable.

    Qué curioso. Recibí una copia promocional de este juego para hacer su análisis. La falta de promoción auguraba un juego del montón, el enésimo FPS clónico de aquella generación de PS3. Era lo que se estilaba en la época. Recuerdo perfectamente empezar a jugar y darme cuenta de que, sí, era el enésimo shooter, pero era diferente. Tenía una ambientación e historia por encima de la media, jugabilidad interesante, los gráficos no eran malos… Pero, sin pena ni gloria, se hizo el análisis a la carrera y nunca lo acabé. No recuerdo qué pasó con la copia promocional, creo haberla visto en alguna caja de mudanzas. Pero lo que sí sé es que, en algún momento posterior al análisis (tal vez uno o dos años), lo vi rebajado en una tienda, junto a otros títulos en liquidación que acumulan por igual polvo, suciedad y deméritos para estar en ese lugar. Y qué curioso, la reacción instintiva que sentí fue grata, un recuerdo muy positivo, seguido, inmediatamente, de uno de tremenda injusticia. Aquel juego había pasado sin pena ni gloria por la industrial, y ni siquiera yo había cumplido con él. Así que en ese momento lo rescaté de su cesta del olvido y lo compré. Luego tampoco volví a jugarlo. Pero en mi colección está guardado en el “cajón de los juegos importantes” de aquella generación. No es un juego sobresaliente, pero si os acercáis a él sin expectativas y le dáis una oportunidad justa, creo que el juego merece la pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Twitter