Hablemos de… Gradius (1986) (NES)

Hoy hablamos del famoso matamarcianos lanzado en 1985 en las recreativas de Japón y que a lo largo de los años, se ha lanzado en muchas plataformas diferentes como la versión de NES que hoy voy a comentar; pero también para otras máquinas como PC-Engine, Sega Saturn o recopilatorios de juegos clásicos como el Konami Arcade Classics de Nintendo DS que ya repasé.

La trama de Gradius tiene un papel secundario para justificar la acción en pantalla; manejamos la Vic Viper, una nave espacial, y somos la última esperanza para la gente de Gradius, nuestro planeta natal; frente a las extrañas fuerzas invasoras cuyo nombre se puede traducir como “bacterias ameboides”, extraterrestres de ahora en adelante. Como curiosidad, fue uno de los primeros juegos en introducir el concepto de nave espacial solitaria frente a un gran ejército alienígena.

Sus controles son sencillos de aprender como buen arcade: Con la cruceta movemos la nave y con un botón disparamos. Hasta aquí pasaría de ser otro shooter horizontal de su época como Scramble (1981), pero en Gradius hay una barra inferior en la pantalla que representa un menú de armas y mejoras. A medida que eliminamos ciertos enemigos podemos recoger una especie de capsula de poder que canjear por una mejora de este menú. El primer elemento de la barra es mejorar la velocidad de la nave, cuya compra es prioritaria ya que de partida la Vic Viper es demasiado lenta para esquivar ataques. Curiosamente, se pueden invertir varias veces en este atributo; pero a partir de cierto momento el incremento de la velocidad consigue justo lo contrario, que sea demasiado difícil maniobrar con precisión para no colisionar con el entorno. Algunas otras mejoras que podemos adquirir son naves de apoyo que disparan al mismo tiempo que nosotros incrementando tanto nuestra área de ataque como nuestro daño total, también acoplar una lanzadera de proyectiles hacia el suelo y que son muy útiles para eliminar a los molestos enemigos ubicados en tierra.

Lo más difícil de valorar de este cartucho es su dificultad, aunque no es demasiado complicado de dominar sí que ofrece un buen desafío y con algunas fases donde los enemigos y obstáculos a evitar se vuelve muy complicado, especialmente un nivel donde los enemigos aparecen de repente en el escenario sin demasiado tiempo para reaccionar. Pero una vez que tenemos la Vic Viper mejorada con todas las armas y escudos, cualquier situación es superable. Siendo importante en los primeros niveles, de dificultad menor, conseguir todas las mejoras posibles para afrontar los últimos niveles. El mayor desafío es, una vez tenemos la arma bien equipada, perder una vida ya que al continuar empezaremos desde cero perdiendo todas las armas y potenciadores.

Por otro lado, mientras que los escenarios están muy bien, con cierta variedad y montones de enemigos con ataques distintos, las batallas contra jefes son su mayor punto débil ya que la mayoría son el mismo y lo remata el tener uno de los jefes finales más flojos que he tenido que enfrentar. Cabe señalar que esto es así también en la recreativa original y no un recorte para la adaptación de NES, versión que fue lanzada en 1986 y de la que puedo decir que está muy lograda pese a las limitaciones de hardware, siendo bastante fiel en su desarrollo a la placa arcade. Fue también, por méritos propios, uno de los shooters más importantes de esta generación de consolas. Para entender mejor su valor en su tiempo, basta decir que hubo que esperar cinco años a que una consola doméstica, la PC-Engine, ofreciese un port de Gradius fiel a la recreativa.

 

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