Hablemos de… Crash Bash (2000)

Crash Bandicoot es uno de los protagonistas más populares de los videojuegos, especialmente por la trilogía de plataformas aparecida en la PlayStation de 1996 a 1998. Llegando incluso a ser la mascota de forma no oficial de Sony en la década de los 90. Gracias a esta fama se lanzaron para la primera PlayStation dos spin-off: el famoso Crash Team Racing de carreras y este Crash Bash donde los personajes encarnaban una aventura donde las fases de plataformas dejaban el sitio a varios minijuegos.

En el modo historia cada nivel está formado por varios minijuegos, los jugadores eligen en que minijuego competir y una vez superados todos, se enfrentarán al jefe de la zona para a continuación avanzar a un nuevo nivel con más minijuegos. De inicio la colección de minijuegos es de siete, pero que a medida que los vayamos superando aumentarán su dificultad o aparecerán reglas nuevas, de esta forma el total de pruebas aumenta hasta veintiocho. Este modo se complementa con los modos Batalla y Torneo, donde diseñamos partidas en las que competir con hasta cuatro amigos. Sobra decir que este tipo de juegos ganan todo su protagonismo en los modos multijugador.

La plantilla de personajes que podemos escoger se compone de ocho y cada uno tendrá unas estadísticas o cualidades que le hacen más apto para enfrentar unas pruebas que otras.

LOS MINIJUEGOS

  1. Crash Ball: Una especie de Pong a cuatro bandas donde debemos usar nuestra nave para hacer rebotar las bolas a las porterías rivales.
  2. Pogo Painter: Un precursor de la mecánica principal del actual Splatoon. En una pista tenemos que lograr pintar con nuestro color más cantidad de superficie que el rival. En el proceso podremos usar potenciadores que anulen al rival o nos permitan pintar más cantidad.
  3. Jungle Bash: Un combate donde debemos derrotar a todos los rivales usando rocas, cajas de dinamita y nitroglicerina.
  4. Polar Panic: Debemos derrotar empujando a los demás personajes fuera de una plataforma helada.
  5. Tank Wars: Cada personajes manejará un pequeño tanque por un mapa con coberturas y donde deberemos destruir los tanques enemigos.
  6. Dot Dash: En un pequeño circuito deberemos ganar una carrera donde tendremos que controlar la inercia para no salirnos fuera, al mismo tiempo que empujamos y esquivamos a los demás competidores.
  7. Dragon Drop: Cabalgando sobre dragones, los personajes deben recoger una joya para dispararla a un objetivo móvil, si se acierta se ganará una cantidad de puntos en función de la zona desde la que se haya apuntando.

Hasta aquí, es clara la influencia de las mecánicas de los Mario Party de Nintendo, pero Crash Bash apuesta por una diversión más directa y con menos estrategia al carecer de tableros y sus correspondientes tiradas de dados. Por supuesto, este juego no carece de defectos, a destacar que las modificaciones que se van introduciendo en los minijuegos para dar variedad, no funcionan para evitar la sensación de repetición. Y si tomamos como referencia la competencia, la segunda parte de Mario Party por entonces ya ofrecía sesenta y cuatro minijuegos diferentes.

En definitiva, Crash Bash es divertido, sobre todo con amigos, aunque a diferencia de otros juegos del género, puede enganchar incluso jugando solo gracias a su modo aventura.

Un comentario en “Hablemos de… Crash Bash (2000)

  1. Completamente de acuerdo, este juego cumple claramente con su función de juego festivo o desenfadado, “party game” o como se le quiera etiquetar. Es sencillo, divertido y directo. A mí me parece un básico de PSX, no puede faltar, aunque también es cierto que el verdadero potencial de esta clase de juegos reside en el multiplayer, sin duda alguna.

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