Hablemos de… Alex Kidd: High-Tech World (1987)

Esta entrega fue en realidad la adaptación de Anmitsu Hime, un juego de SEGA Mark III exclusivo japonés basado en un anime y que para lanzarlo en Occidente se optó por licenciarlo y adaptarlo al universo de Alex Kidd para impulsar sus ventas. Algo que funcionó a corto plazo, pero que rápidamente pasó factura a la popularidad de la saga cuando los usuarios de la época descubrieron que no jugarían a un Alex Kidd tradicional.

Pese a ello, este juego es mejor de lo que se dice, el problema es que la gente viene aquí buscando un plataformas con acción y lo que encuentra es una aventura gráfica en tiempo real con rompecabezas, donde debes estar dispuesto a investigar, hacer un mapa en papel para recordar donde están los objetos y planificar la exploración de un castillo enorme.

El objetivo inicial es encontrar ocho piezas de un mapa que indica a Alex dónde ha abierto una sala recreativa y llegar a ella antes de que cierre, para ello hay que hablar con los habitantes del castillo que nos darán pistas o retarán a minijuegos, tampoco faltará la resolución de acertijos. Por otro lado, el juego intercala dos fases de acción que no están mal, pero lo realmente original e interesante es todo lo demás, en especial si eres un jugador al que le gustan los juegos de deambular, buscar pistas y resolver acertijos. También es maravilloso ver cómo un juego antiguo ya usa un reloj que influye en la aparición de personajes o eventos.

Como podemos deducir, su historia es extraña porque lo que desencadena los hechos es que abre una sala de juegos en la ciudad y el mapa que indica que donde se ha roto en pedazos escondidos en tu castillo. No es la mejor de los argumentos, pero es simpático y, sinceramente, he visto juegos de aventuras con historias más absurdas o prototípicas.

Gráficamente está bien sin nada que destaque en especial, pero el aspecto es agradable y todo luce definido, mientras que el sonido es decente, aunque puede resultar agotador por repetitivo. Por su parte, el control es muy bueno aunque al ser un juego de exploración y rompecabezas es complicado no tener un buen manejo. Pero lo realmente curioso de este Alex Kidd es que tiene grandes similitudes con Shenmue: tienes que caminar y hablar con todos para obtener pistas o que te digan quién tiene un trozo del mapa, debes leer todos los carteles para recabas más información, un reloj indica en tiempo real cuanto queda para que cierre la sala de juegos y también influye en que algunos NPC estén o no en su habitación, puedes usar el teléfono para llamar, etc.

A la hora de juzgar este título hay que tener en cuenta que pertenece a una época sin internet, donde resolver acertijos podía incluso llevar al jugador a usar enciclopedias, preguntar a adultos o intercambiar opiniones con amigos en el parque. Esto fue genial porque enaltecía el reto, alargaba la duración del cartucho y animaba al jugador a pensar y debatir. Hoy con internet y utilizando una guía se puede completar en menos de media hora sin pensar, pero aun así sirve para darse cuenta de lo genial que fue este concepto, aunque era muy prematuro para el público, mayoritariamente niños, de aquellos años.

El juego es recordado por muchos como una gran frustración de su infancia y es comprensible ya que alguien de ocho años esperaría que un Alex Kidd fuera un juego de plataformas como el primero, pero es hora de superar traumas infantiles y valorar este juego por lo que realmente ofrece: una fantástica aventura de exploración y acertijos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
La Ley obliga a poner esta chorrada informándoos de que mi humilde página puede usar cookies que pueden recolectar pequeños datos privados para hacer que este sitio funcione. Mientras tanto otras megacompañías trafican y hacen millones con vuestros datos privados importantes.    Más información
Privacidad