Hablemos de… After Burner (1987) (Master System)

After Burner, junto a Outrun y Space Harrier, forma parte de una trilogía de oro de juegos en 3D de SEGA a mediados de los ochenta, en una época en donde los gráficos poligonales quedaban todavía muy lejos. After Burner fue lanzado en salones recreativos y Master System en 1987.

Al igual que los otros dos títulos mencionados, After Burner era un prodigio técnico muy por encima de los juegos 3D de la mayoría de los otros desarrolladores de la época. Era un simulador de combate aéreo en tercera persona donde manejamos un caza que debe derribar a enemigos, todo con una sensación de velocidad y de profundidad única para la fecha.  Y como el lector puede imaginar, era misión imposible convertirlo a los circuitos de una Master System que, a todas luces, era muy inferior en potencia técnica.

Como era de esperar el apartado técnico sufrió un gran recorte para que el juego pudiese ejecutarse en la consola, esto implica menor cantidad de enemigos en pantalla y nula variedad del terreno, pero sobre todo carece de la fluidez que exige un juego de acción  de este tipo para cumplir con las expectativas mínimas. No es que el juego se ralentice, de hecho no lo hace sino que funciona a una velocidad constante, pero lenta lo que hace que los sprites y sus movimientos o cambios de tamaño se perciban abruptamente. Por otro lado, la segunda limitación de la consola venía de su mando con solo dos botones cuando el original usaba cuatro botones, dos de ellos para acelerar y frenar, se optó por eliminar la función de acelerar y que en el original sirve para evadir misiles enemigos. No es una mala decisión dadas las circunstancias.

La dificultad es el otro apartado negativo del juego, es muy complicado acertar a los enemigos. He leído en internet que el truco es evadir constantemente hacia un lado para que los enemigos no acierten sus ataques y así superar los primeros doce niveles, pero a partir de este el «truco» ya no funciona y es casi imposible para un jugador medio superarlo sin sufrir.

Pese a todo lo que digo, After Burner no fue una mala adaptación si tenemos en cuenta el material original y el objetivo de trasladarlo a una consola en 1987, su dificultad sería incluso perdonable en una época en la que los juegos buenos eran aquellos que te ofrecían un reto a superar durante meses hasta conseguir que te comprasen un cartucho nuevo, pero en el presente es imposible no apreciar que se trata de una simplificación de un juego cuya mecánica original ya es muy básica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
La Ley obliga a poner esta chorrada informándoos de que mi humilde página puede usar cookies que pueden recolectar pequeños datos privados para hacer que este sitio funcione. Mientras tanto otras megacompañías trafican y hacen millones con vuestros datos privados importantes.    Más información
Privacidad